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Campanyes

Histórico campañas 2007-2009

Tast de vi
Generalidades de la cata de vinos

GENERALIDADES

La cata es por tanto una forma de apreciar los alimentos que consumimos o evaluamos. Una manera de conocer un producto sometiéndolo al examen de nuestros sentidos para poder explicarlo y describir sus cualidades y eventuales defectos. Desde un punto de vista técnico, la cata incluye cuatro fases:

  1. El análisis de estímulos a través de los sentidos

  2. La descripción de las percepciones

  3. La comparación con normas conocidas

  4. El juicio del alimento en su conjunto que se refleja en una ficha de cata

generalidades cata de vino

El objetivo de la cata para un consumidor y amante de los distintos alimentos es el alcanzar un mejor conocimiento de estos con el fin de disfrutar de lo que se come o bebe.

Para ello en primer lugar debe conocer sus propios gustos para poder elegir de entre la gran diversidad de productos que más le satisfagan. En segundo lugar, debe saber analizar las características de un alimento para decidir cuál es el momento óptimo de consumo, y por último, crear las condiciones idóneas para que la cata del alimento sea siempre un momento placentero.

La cata no es, aunque a veces se dé la circunstancia, una especie de competición en la que los participantes deban demostrar su agudeza sensorial y conocimientos sobre el tema. Se trata, por el contrario, de un acto sencillo que ha de ser regido por la modestia y la humildad. Nuestros sentidos pueden engañarnos tan fácilmente, somos tan influenciables, que más vale ser muy prudentes a la hora de fiarnos de ellos.

En cambio, la cata sí puede ser para muchos una forma de redescubrir el mundo de los sentidos, tan olvidados en nuestra vida cotidiana. Algo así como una educación de los sentidos, del gusto, del olfato e incluso sentimental, pues mucho hay de ello en nuestra percepción del mundo exterior.

CATADORES

catador de vinos

Apta para todo el mundo, sin restricciones de sexo ni de edad, la cata sólo requiere cierta concentración, el aprendizaje de una técnica sencilla, unas condiciones favorables y sobre todo mucha práctica.

Al principio puede resultar difícil describir sus sensaciones y aprender a utilizar un vocabulario específico, instrumento de gran importancia para el catador. Pero es un escollo fácil de superar con un poco de práctica.

El resultado es hacer de la cata un acto hedonista en el que poder compartir experiencias y disfrutar de nuestra cultura de los alimentos.

Como reflejo de nuestras percepciones sensoriales personales, la cata no representa un concepto universal asociado a la totalidad de los alimentos, sino que lo que hace que un catador sea mejor o peor es el conocimiento previo del producto a valorar, herramienta imprescindible para poder ejercer un juicio objetivo del mismo.



CATA DE VINOS

“Vino es el alimento natural obtenido exclusivamente por fermentación alcohólica, total o parcial, de uva fresca, estrujada o no, o de mosto de uva”.

Así, como alimento que es, el vino es uno de los productos susceptible al análisis sensorial de sus características organolépticas, mediante lo que comúnmente se conoce como “cata”.

En la importancia y necesidad de la cata, no es necesario insistir, pero en el caso del vino esta importancia es más patente. El análisis físico, químico y microbiológico del vino, nos permite conocer su composición, sus características puramente analíticas y su estabilidad, pero no es sino su análisis sensorial el que nos permite poder emitir un juicio completo sobre su calidad, las características específicas y diferenciales de cada vino, y por tanto conocer su intimidad.

Cada vino tiene un estilo, una silueta o perfil, que vienen determinados por factores de los lugares donde se producen. El suelo, el clima, la variedad de vid de la que proceden y las técnicas empleadas en su elaboración son parámetros que dan lugar a vinos distintos, y como algunos varían cada año, a tipos de vinos con diferencias según las cosechas (añadas).

Esa diversidad de alternativas es la que hace que su análisis sensorial sea además de fascinante, cambiante, pero ante todo lleno de complejidad.