La campaña, dotada con dos millones trescientos veinte mil euros, se desarrolló durante un periodo de dos años entre 2006 y 2008, para fomentar el consumo de productos ecológicos, ampliar los conocimientos de los consumidores en materia de Agricultura ecológica, informar sobre la normativa comunitaria que regula el sistema de producción ecológica y promover entre los operadores el interés por la utilización del logotipo comunitario.
La campaña se dirige a consumidores, agentes económicos del sector y responsables de restauración, de asociaciones de consumidores, de medios de comunicación y de centros de enseñanza.
Como principales actuaciones destacan: