La verdura es necesaria. El consumo regular y habitual de verduras y hortalizas es imprescindible para tener una dieta variada y equilibrada. Son una rica fuente de fibra, carbohidratos, vitaminas (como A, C y algunas del Grupo B, entre las que destaca el ácido fólico) y minerales (calcio, fósforo, magnesio y hierro).
Su importante contenido en fibra te ayuda a mejorar el funcionamiento gastrointestinal y es de utilidad en la prevención de enfermedades. Por su bajo contenido en grasa y calorías, resultan igualmente de gran valor en las dietas de las personas preocupadas por controlar o mantener su peso corporal.