La campaña, fue cofinanciada por la Unión Europea y el Gobierno de España, con el objetivo de mejorar la imagen del Cava, asociar este vino con la gastronomía y desestacionalizar su consumo.
Durante tres años, entre 2005 y 2008 y con un presupuesto superior a un millón ochocientos mil euros, se desarrollaron acciones de relaciones públicas, de gabinete de prensa, misiones y actos en escuelas de hostelería, en Reino Unido, Alemania y Polonia, mercados con gran potencialidad para el desarrollo del consumo de este producto.