El programa, dirigido a consumidores y prescriptores (principalmente profesionales de la salud), tuvo como objetivo transmitir mensajes positivos respecto a las cualidades de estos productos, recuperar la imagen asociada a los beneficios que proporciona su consumo y comunicar la gran variedad de los mismos existente en el mercado que permite satisfacer los gustos y necesidades de cualquier tipo de consumidor.
La campaña, que se desarrolló entre 2007 y 2010, contó, con un presupuesto de un millón novecientos veinte mil euros, e incluyó acciones en medios de comunicación generalistas, y especializados, marketing directo, publicaciones, relaciones públicas y creación de un sitio web.